Estoy iniciando con una oración que lleva un par de connotaciones, la primera es “vivamos”. Somos seres humanos que respiran, comen, tienen necesidades tanto físicas como sentimentales. Esto conlleva muchas cosas asociadas, somos seres individuales, con la misma forma pero con diferente fisionomía; es increíble cuán diferentes somos unos de otros. Me imagino que el diseñador de personas (en mi caso creo fielmente que es Dios) tuvo mucho trabajo para hacer a cada uno, dedico tiempo para darnos características peculiares y logro hacer mesclas exactas de las fisionomías de nuestros padres con nosotros, esto es algo que es maravilloso, y solo imaginar cómo pensó en la personalidad de cada uno, me lleva a preguntarme ¿cuánto tiempo dedicaría el Señor para diseñarnos?, ¿cuántas días, meses, años? para hacer a cada uno tan diferente. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.” Génesis 2:7;
Ahora bien la otra cara de la moneda ¿en cuánto tiempo nosotros nos encargamos de destruir las maravillosas creaciones de Dios?, Se preguntarán ¿de qué hablo? De la forma en que muchas personas critican y hacen de menos a los demás por sus colores, el tipo de cabello, la forma de las facciones, la estatura, etc. Muchas personas pasan por humillaciones porque los demás no se toman el tiempo de ver la belleza de la creación de Dios en cada uno de nosotros, somos maravillosos, tenemos partes de nuestro cuerpo diseñadas para funciones específicas, contamos con el mejor disco duro del mundo, me pongo a pensar de cuantos gigas de capacidad, podemos soportar fríos extremos y calores insoportables, por dentro tenemos órganos que hacen funciones importantes en segundos o menos, reciclamos nuestros alimentos sacando lo mejor y desechando lo malo, qué más podemos pedir, considero que lo único que debemos hacer es dar gracias a Dios por vivir a cada momento, todos los días de nuestra vida, así como ser buenos y hacer lo que Él manda o habrá consecuencias. “Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová, y le quitó Jehová la vida.” Génesis 38:7. Por tal razón debemos obedecer y creer en el Señor porque su palabra dice “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Juan 10:10
Y la segunda connotación es “como Dios quiere”, esto es lo más importante en nuestra vida, para comenzar el Señor dejó su palabra que contiene mandamientos de cómo debemos comportarnos y que debemos hacer, así como ejemplos de hacer lo bueno y hacer lo malo. De cómo es estar de su lado y estar sin Él, todo esto debe servirnos como fundamento de vida, si lo vemos claro es el manual de vida que el Señor nos dejó. “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” Juan 5:39. Hay consejos de todo y para ello esta proverbios, hay leyes en levítico, está la vida de Jesús vista desde 4 puntos de vista Mateo, Marcos, Lucas y Juan, está escrito el gran final en Apocalipsis, qué más podemos pedir. “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105.
Segundo nos envió a su hijo Jesús para que tuviéramos vida y vida en abundancia por medio de su sacrificio, esto es lo que debemos creer y repetir todos los días de nuestra vida, ya que el Señor promete vida más allá de la muerte, Él Señor Jesús dio su vida por nosotros, no importando lo fuera a pasar o haya pasado antes, él no se interesó en lo que hicimos, sino en lo que somos: sus hermanos, somos hijos del mismo padre, de Dios, y él tiene muchos regalos para nosotros, ¿quién más nos puede dar vida eterna? ¿quién? “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Juan 3:16
Y tercero nos dejó a su Espíritu Santo para que nos acompañe siempre, para que nos guíe y nos consuele, además de interceder por nosotros con gemidos indecibles “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” Romanos 8:26. Lo más importante es que el Espíritu Santo es una parte de nuestro Dios, eso significa que Él dejo su tercera parte para acompañarnos siempre y guiarnos. Como no vamos a vivir como Dios quiere, si él ha hecho posible que esto sea de mucho provecho para la vida de cada uno de nosotros que hemos aceptado al Señor como nuestro único salvador y de los muchos que pronto lo harán, creamos en el Señor, en sus promesas, conozcámoslo cada día más y más y nos daremos cuenta que Él es la mejor elección en la vida que podemos tomar. “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” Juan 5:24
“Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.” 1Juan 2:25

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