Cuando somos Misericordiosos damos muchas cosas de nosotros, en algunos casos amor, dinero, escuchar a alguien, cuidar y es bueno que lo demos en abundancia “Pero yo a ti oraba, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad; Oh Dios, por la abundancia de tu misericordia, Por la verdad de tu salvación, escúchame.” Salmos 69:13
“Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa…” Salmo 5:7a La Misericordia de Dios es abundante nos dice este salmo, eso significa que no termina, que es grandísima. Al imaginarnos algo abundante, lo imaginamos en escalas gigantescas, esa es la Misericordia de Dios para nosotros.
“El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Lucas 6:45 Es importante saber que la abundancia no solo se ve en cosas materiales ya que la misericordia no es algo material. De la misma forma su palabra nos enseña que debemos tener cosas buenas en nuestro corazón para hablar de bien en abundancia.
“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” Lucas 12:15 También nos enseña que hay abundancia de bien y abundancia de mal, en nosotros está el decidir lo que queremos mostrar a los demás sobre nuestra vida, nuestras convicciones y el camino que seguimos.
Debemos aprender a ser Misericordiosos, pero como adicional lo debemos hacer en abundancia.
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